Según la Ley 31/1995 de 8 de noviembre, de prevención de Riesgos Laborales, todos los trabajadores tienen derecho a una protección eficaz en materia de seguridad y salud en el trabajo. Para el empresario es un deber ofrecer a los trabajadores la protección necesaria y velar por el uso efectivo de la misma.

Como ya comentamos en el artículo Normativa para ropa de alta visibilidad EN ISO 20471/13+A1/16, las prendas de alta visibilidad y, realmente cualquier EPI, están pensados para ser la primera línea de defensa del trabajador. Según datos del Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, han aumentado los accidentes de tráfico en jornada laboral más de un 3%, por lo que debemos tener más cuidado que nunca.

Accidentes de tráfico durante la jornada laboral

Cuando se está próximo al tráfico en movimiento es indispensable emplear equipos de protección ya que su uso mejora la visibilidad del trabajador y puede evitar muchos accidentes.

ACCIDENTES POR BAJA VISIBILIDAD

El sector de la construcción es el segundo (detrás de las industrias extractivas) con más accidentes de trabajo, por eso es importante tomar todas las medidas posibles en materia de seguridad. Emplear la clasificación correcta de AV en las prendas de alta visibilidad puede marcar la diferencia a la hora de detectar a un trabajador al conducir maquinaria pesada.

A grandes rasgos, debe emplearse cada clasificación:

  • Prendas de Clase 1
    Están pensadas para que el usuario sea visto por el tráfico que se aproxima, que no debe circular a más de 40 km/h.
  • Prendas de Clase 2
    Están pensadas para aumentar la visibilidad en condiciones de mal tiempo o en ambientes con riesgos superiores a los de clase 1. Esta clase también cubre a trabajadores que están muy próximos a vehículos que circulan a más de 40 km/h.
  • Prendas de Clase 3
    Proporcionan el nivel más alto de visibilidad y están pensadas para trabajadores que afrontan un serio peligro y que realizan tareas de alta carga (áreas de alto riesgo, malas condiciones climáticas y tráfico a velocidades superiores a 80 km/h).

Puedes consultar en el siguiente enlace la clasificación de alta visibilidad que necesitas en función del puesto de trabajo.

También puedes obtener más información sobre la normativa de AV EN ISO 20471/13+A1/16 en el siguiente enlace.

PROTECCIÓN DE LOS PIES

Las caídas de objetos pesados y/o puntiagudos, o los golpes en los pies pueden provocar lesiones de larga duración e incluso irreversibles, por ello también es muy importante emplear el nivel de protección adecuado en el calzado.

Si quieres conocer qué clasificación de calzado es necesaria en función del tipo de trabajo a realizar, próximamente publicaremos otra entrada en este blog. Por el momento, y a rasgos generales, os damos unas pautas a tener en cuenta a la hora de seleccionar el calzado:

  • Que el calzado posea el marcado CE y los símbolos apropiados.
  • Que ofrezca protección contra los peligros presentes sin que ello suponga un riesgo inherente mayor.
  • Que sea adecuado para las condiciones del lugar de trabajo.
  • Que satisfaga plenamente los requisitos ergonómicos. Durante la selección del calzado se debe buscar la máxima protección posible, pero sin olvidar las características de ergonomía. Debe evitarse la sobreprotección. Las características de ergonomía a tener en cuenta son, por ejemplo, la masa del calzado, la rigidez de la suela, permeabilidad al vapor de agua, resistencia al agua, energía de absorción en la región del tacón, resistencia al deslizamiento, etc.
  • Que pueda adaptarse a las condiciones anatómicas y de salud del usuario.

OBLIGATORIEDAD Y USO CORRECTO

El incumplimiento de los deberes derivados de la ley 31/1995 conlleva responsabilidades administrativas, penales y civiles para el empresario por los daños y perjuicios que puedan derivarse de dicho incumplimiento.

El trabajador también debe cumplir una serie de deberes a la hora de utilizar y mantener los equipos de protección, ya que pueden perder eficacia, no dar los resultados esperados y poner en riesgo al portador:

  • Mantener la prenda limpia y sin manchas
  • Seguir las instrucciones de lavado de la prenda y cambiarla por una nueva a partir de los 25 lavados
  • No cubrir, en la medida de lo posible, la superficie reflectante ni el tejido flúor
  • No customizar la ropa
  • En el caso del calzado, abrochar correctamente los cordones
  • Emplear cada prenda para lo que se ha concebido teniendo en cuenta sus propiedades y clasificación (ej. No emplear prendas en un día lluvioso que no tengan protección contra el agua).

Si no saben qué significan los iconos de lavado de las etiquetas, puedes consultar nuestra guía en el siguiente enlace.